Sólo aquellos que sobreviven tienen el privilegio de llorar.

lunes, 22 de octubre de 2007

El precio de la vida

Todo funciona así porque todos queremos. O, mejor dicho, lo permitimos. La vivienda hecha sube de precio pero siempre hay alguien que paga; el alquiler sube de precio, pero siempre hay alguien que paga; las drogas son ilegales, pero todos los vecinos de un barrio (menos los policías, claro ¿?)saben dónde se vende; Alemania viene a comprar nuestra electricidad y protestamos, pero luego nos escandaliza que otros países bloqueen la explotación de "sus" materias primas en "nuestro" favor; nos aprovechamos de las ayudas europeas pero miramos con lupa las nuevas incorporaciones (misma tarta y más gente = porciones más pequeñas); celebramos el éxito de nuestras empresas en países dónde pagan bastante menos a sus empleados, pero tratamos de impedir por todos los medios que se trasladen las que vinieron por los mismos motivos... Y así hasta donde quieras llegar.

Es triste que los estudiantes de hoy se llenen la boca con palabras tan importantes como HUELGA, reivindicando su derecho a llevar el móvil encendido a clase ¿? Pero eso es lo que somos ahora. Ni lo que quieren hacernos creer que hemos sido ni lo que quieren que queramos ser. La realidad está en tu propio barrio. ¿Sigues teniendo mercado, bar de viejos y tiendas pequeñas? ¿Cuántos centros comerciales puedes contar en 10 km a la redonda?

España no se rompe, sólo se limita a Madrí, Barna y Bilbo, como querían nuestros políticos, y el Tiempo volvió a darle la razón a Franco por segunda vez: con los pantanos y con aquello de: Españoles, no se os puede dejar solos...
21 Octubre 2007, 12:28

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